Eso

Sentidos. Sentimientos. Sensaciones. Acariciando el umbral de lo que no se puede comprender, pisando el atardecer, más allá de las estrellas, está el eso. Aquello no, solo eso.

Eso te apodera. Te atrapa en sus brazos, patas, raíces, campos electromagnéticos. Tampoco quieres escapar, para eso has ido, venido, llegado. La luz, caída, no puede atravesar tu cuerpo, creado por millones de casualidades, que se aferra, sin mayor éxito que sus propios electrones, a la vida. Eso no te deja.

Ven.
Voy.
Vas.

El punto, hasta donde puedo alcanzar con mi limitada vista, está y estará para soportar la conjetura de estabilización, esa que hila la delicada línea que impide cruzar al caos. A la entropía.

Es lo más lejos que llegaré, llegarás, vendrás, caminaré. Volaré.