Agua

Me asomo a lo que podría ser un futuro no muy lejano al ver la mancha negra de mi brazo. La miro constantemente como si gracias a ello pudiera disiparla, hacerla que desaparezca de un plumazo, de un soplido. No es así y, no solo eso, también no hace más que crecer, dictando mi testamento y acercando el final tan poco esperado. – Quieres un poco de agua. – Me digo delante del espejo. – Quieres un poco de agua. Llevo dos día sin beber…Continuar leyendo “Agua”

Neomachismo

MUJER Echó un poco de aceite a la ensalada compuesta por varios trozos de tomate, lechuga y maíz. Le había entrado hambre nocturna y andaba desnuda por la casa después de hacer el amor con… ¿Cómo se llamaba?… ¡Bah! ¡Qué más da! Hacía calor y la ensalada iba a refrescar su cuerpo. Aún tenía que terminar de ordenar su mente y no precisamente con respecto al hombre que tenía en la habitación. Era sobre su trabajo. Había que echar a la calle a tres personas….Continuar leyendo “Neomachismo”

Expiación

Anciano soy. Anciano muero. Sí, puedo afirmarlo. A los albores de mi vida puedo afirmarlo. Lo voy a decir. Yo… yo… ¡Maté!¡Miserables vidas!¡Negros insulsos! Pero sus ojos me suplicaban que no lo hiciera. ¡Malditas bestias! ¿Por qué siento arrepentimiento a las puertas vigiladas por Cancerbero?¿El infierno es lo que me espera? No. Me niego a aceptarlo. A Dios tengo por testigo. La ley me lo permitía. Y Dios. Pero, ¿por qué este pesar? Crimen y castigo. Memeces. No he cometido ningún crimen. Lo malo son…Continuar leyendo “Expiación”

Eso

Sentidos. Sentimientos. Sensaciones. Acariciando el umbral de lo que no se puede comprender, pisando el atardecer, más allá de las estrellas, está el eso. Aquello no, solo eso. Eso te apodera. Te atrapa en sus brazos, patas, raíces, campos electromagnéticos. Tampoco quieres escapar, para eso has ido, venido, llegado. La luz, caída, no puede atravesar tu cuerpo, creado por millones de casualidades, que se aferra, sin mayor éxito que sus propios electrones, a la vida. Eso no te deja. Ven. Voy. Vas. El punto, hasta…Continuar leyendo “Eso”

Halotano

La nave ha escapado del sistema solar. Me espera un largo viaje. El capitán dice que no nos preocupemos que va a salir todo bien. Mañana nos duermen, ya era hora. El gas se ha esparcido y no me he dormido. Me espera un largo viaje. Ahora sí es en serio. Tengo la tentación de despertar a alguien. Hoy le he tocado una teta a la psicóloga del grupo. Está bastante buena. Me ha parecido hoy un ruido fuera la nave. Preveo película de terror….Continuar leyendo “Halotano”

El árbol caído

No más cruel que una lagartija tragándose una mosca viva, que se asfixia dentro de su estómago y muere lentamente por el ácido de los jugos gástricos, era S. Cada puñalada hacía que su respiración fuera calmándose. Las trincheras allá en Alemania despertaron el interés por la sangre. Acabó caminado entre los hombres, aunque empezó corriendo con las cabras. Sucio, descalzo. Fue abandonado y seguía solo. No tenía interés por la vida. Tan efímera, tan frágil. Ver como le estalla en la cara una granada…Continuar leyendo “El árbol caído”

Las puertas

Huye el tiempo veloz sin mirar atrás. Cruza la estepa sin importarle el color o la raza. Huye de la cabra a dos patas y del poder que no descansa. Quisiera ir con él sin vergüenza, pero me asola ser juzgado, pues allá donde va no entra cualquiera. El justo y el noble esperan al tiempo imperecedero que les vuelva a mostrar el camino. Yo solo espero que no pase lo suficientemente veloz como para olvidarse de ellos y los traiga de vuelta a casa.

Una mañana cualquiera

El rocío, fresco y cristalino, se acumulaba hasta formar una gran gota deslizante entre las verdes hojas del joven limonero horas previas a la salida de la temprana primavera, que hacía las veces de despertares de bestias e insectos, pululantes y trabajadores, ante una propicia mañana, no sin antes de que Antonio se ataviara con sus botas de regar y su azada para pasar toda la mañana, a pesar de su edad, escardando salados, dejando impoluto su pequeño huerto heredado hacía años por su difunta…Continuar leyendo “Una mañana cualquiera”

La pasión

Llevaban tres horas juntas y la cena había terminado hacía ya una hora. Divagar da para mucho.  – Mira… El vino es la pasión. Y te voy a explicar porqué. Marta sabía camelar. Andrea se dejó llevar.  – El rojo, con sus variantes, dispara las emociones, que se esparcen por todo el cuerpo, desde el iris, pasando por las extremidades hasta lo más profundo del alma, casi alcanzando el propio ser… Levantó y examinó la copa a medio llenar de vino, contemplando a través de…Continuar leyendo “La pasión”